El mundo que llegó por correo
La fragilidad
de la vida en el Planeta nos la describió Carl Sagan metafóricamente a través del texto
"El mundo que llegó por correo", señalándonos como nuestro sistema
cerrado y dinámico depende también de nuestros actos como especie y como
individuos. Nos invita a conocernos, a investigar más acerca del funcionamiento
de cada ecosistema, de cada interrelación, de cada gota, vertebrado y erupción
que en este planeta se dé. Y creo que aquí es donde radica el secreto, en el
conocimiento, en la racionalidad que ejerzamos, conociendo, reflexionando,
comprendiendo, pero también sintiendo y actuando en consecuencia.
"Dado que no hemos sido dotados de un conocimiento instintivo sobre
el modo de convertir nuestro mundo tecnificado en un ecosistema seguro y
equilibrado, debemos deducir la manera de conseguirlo. Necesitamos más
investigación científica y más control tecnológico. Probablemente sea un exceso
de optimismo confiar en que algún gran Defensor del Ecosistema vaya a
intervenir desde el cielo para enderezar nuestros abusos ambientales. Es a
nosotros a quienes corresponde hacerlo. No tendría por qué ser imposible.
Las aves —cuya inteligencia tendemos a subestimar— saben cómo mantener limpio
su nido. Otro tanto puede decirse de los camarones, cuyo cerebro tiene el
tamaño de una mota de polvo, y de las algas, y de los microorganismos unicelulares.
Es tiempo de que también nosotros lo sepamos." Sagan, Carl. Miles de
millones. 1997
De hecho hemos avanzado en conocimiento. No hay duda. Por ello el mundo
tecnificado que hemos logrado. Los avances científicos son maravillosos. Pero hay muchas cosas que están mal. Hay deterioro y crisis de un lado al otro del Planeta. Cada paso que damos es otro que
retrocedemos en extinción de especies, en vulnerabilidad cimentada, en recursos
naturales agotados, en contaminación atmosférica, en desertificación, en
debilitamiento del suelo, en ríos acabados. Nos enfrentamos hoy al agotamiento
de los recursos naturales. Pese a que existe el ciclo de los elementos, estos
se escasean, el agua se profundiza y se contamina. El aire otro tanto se
contamina y los compuestos que no son absorbidos por las plantas se quedan en
la atmósfera calentándola. La sucesión ecológica de las especies se acelera no
de forma natural, sino impuesta por los cambios que promovemos los humanos.
Todo sucede a la vez.
¿Qué nos pasa entonces? ¿Se debe acaso al modelo occidental de nuestra
economía? ¿Al consumismo? Bien sabemos que en Rusia y los países del antiguo bloque también el deterioro es notable. Entonces, dónde radica la prudencia?
Otro maestro, Augusto Ángel Maya, nos habló de “la fragilidad ambiental
de la cultura”. Las apuestas tecnológicas, las formas organizativas, el mundo
simbólico, son determinantes en la manera cómo asumimos la vida y en todo lo que le ocurre al Planeta. Pero todo es
como una bola de nieve que rueda cuesta abajo y crece y crece y no logramos
detener. Los modelos económicos impuestos son devoradores. Quizá cuando todo, y
digo todo, esté al extremo de la pesadilla sea cuando decidamos cambiar.
Entonces será tarde. Tendremos que adaptarnos a un nuevo Planeta en medio de la
escasez. Y todo será peor.
Ahora bien, me preguntarán entonces qué hago en mi trabajo. Pues soy terca en mi esperanza. Convencida que la postura individual vale la pena. Que las decisiones al momento de elegir mandatarios, que participar en propuestas ante los entes establecidos, que comunicar, educar e implementar con las comunidades las posibles soluciones frente a las problemáticas ambientales, es mi grano de arena que se suma a tantos otros granos de arena formando una playa desde donde miramos el horizonte confiando en que quizá no sea demasiado tarde. Hay tanta gente en esta playa, que creo que por ello vale la pena insistir.
OLCH, Junio, 2012.
Ahora bien, me preguntarán entonces qué hago en mi trabajo. Pues soy terca en mi esperanza. Convencida que la postura individual vale la pena. Que las decisiones al momento de elegir mandatarios, que participar en propuestas ante los entes establecidos, que comunicar, educar e implementar con las comunidades las posibles soluciones frente a las problemáticas ambientales, es mi grano de arena que se suma a tantos otros granos de arena formando una playa desde donde miramos el horizonte confiando en que quizá no sea demasiado tarde. Hay tanta gente en esta playa, que creo que por ello vale la pena insistir.
OLCH, Junio, 2012.

Hola amiguita un saludo desde el cristal,esperando al defensor que va a enderezar nuestrso abusos, no solo ambientales.
ResponderEliminarMuy divertido el blog.Aqui podemos verte, sentirte y vivirte.
No vendrá ningún defensor, como dice Sagan, nos corresponde a nosotros mismos enderezar nuestros propios abusos, y como bien dices, no sólo ambientales. Abrazos!
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