No está extinto, pero casi.


Muy lejano para mí el rinoceronte negro cuya noticia de su extinción dada hace unos días por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza – UICN, ha sido desmentida. Nunca he estado en África, por lo cual lo que sé de esta especie me llega desde lo que leo u observo por TV o a través de internet. Sin embargo siento que su lejanía no me hace ajena  a lo que le sucede. Me siento tanto de este Planeta como cuando leo un cuento ruso, escucho unos coros africanos, veo una película alemana, o vibro con una canción inglesa, así es que sí, nuestra universalidad es casi real, nuestra conexión con el mundo no es sólo a través del Facebook o twitter y demás variables de este mundo postmoderno, nuestra conexión es ancestral, biológica, evolutiva.


Cuando leí la noticia acerca de su extinción (desmentida ya, repito), es decir, que el rinoceronte negro había desaparecido de la faz de la tierra, me surgían entonces interrogantes tratando de entender nuestra existencia  en un Planeta con limitaciones: ¿Cómo satisfacer nuestras necesidades sin afectar la existencia de otras especies?¿Existen límites para la satisfacción de ciertas o de todas las necesidades? ¿Nos deben importar las otras especies? ¿Cuáles son nuestros límites? ¿Debemos tener límites? ¿Quién nos debe imponer restricciones? ¿Nos debemos poner restricciones?

¡Oh bendita humanidad! No tengo respuestas. Sólo sé que en la lista roja (la lista de especies amenazadas) de la UICN también se encuentran otras tantas especies de animales como el cóndor de California, el tucán de pico acanalado, el lince ibérico, el mono araña lanudo, el tití de barba marrón; así como otro tanto de especies vegetales. Pero... ¿A quién le importa? ¿Me debe importar? ¿Por qué están en la lista categorizadas como "en peligro crítico" ciertas especies? ¿Qué medidas tomar para enfrentar la extinción de especies por causas antrópicas?.

Soy ciudadana de este Planea y aunque te sienta lejano rinoceronte negro, hoy te siento cerca.


Mayo, 2013

... y entonces días después de estas noticias, uno se encuentra con que en una ciudad alemana, de la cual escuché hace poco gracias al fútbol, tienen al rinoceronte alado como su animal emblemático,  esta escultura hace parte de un conjunto de rinocerontes alados que están por toda Dortmund.


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